Trump y Biden invierten 200 millones de dólares en publicidad en Facebook - Beople
59218
post-template-default,single,single-post,postid-59218,single-format-standard,qode-core-1.2,ajax_fade,page_not_loaded,,pitch-ver-1.9, vertical_menu_with_scroll,smooth_scroll,side_menu_slide_from_right,grid_1300,blog_installed,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive

Trump y Biden invierten 200 millones de dólares en publicidad en Facebook

La carrera presidencial a la Casa Blanca mas convulsa que se recuerda también guarda cifras mareantes en conceptos tan básicos como la publicidad en redes sociales, un campo de batalla mucho más importante a día de hoy que los medios tradicionales o las habituales concentraciones o mítines, descartados por ambos aspirantes por el temor a los brotes de la Covid-19.

Así, los equipos de comunicación y márketing de los dos candidatos han volcado una parte creciente de sus presupuestos de campaña en Facebook. A lo largo de 2020 han llegado a gastar de forma conjunta cerca de 200 millones de dólares, con Joe Biden ligeramente por encima de Donald Trump en la inversión (99,8 millones frente a 92,5). Así lo reflejan los datos de la plataforma recopilados por Bloomberg, que también apunta una planificación combinada de 215 millones en Google desde mayo de 2018.

Este gasto tan destacado se ha ido produciendo mientras los aspirantes criticaban a la propia plataforma y lanzaban mensajes sobre su intención de promover la retirada de la protección que le brinda la Sección 230 de la CDA. En el caso de los demócratas, para forzar a Facebook y otros entornos sociales a atajar con mayor severidad los discursos de odio y la desinformación; y en el caso de los republicanos, como protesta por el supuesto sesgo anticonservador de esa y otras redes sociales y presuntas prácticas de censura. Además pesa sobre ella la sombra de una eventual regulación después de que el Senado haya considerado que opera como monopolio en los mercados de las redes sociales y la publicidad digital.

Facebook ha sido uno de los protagonistas involuntarios de los meses previos a la campaña en todos esos aspectos: afrontó un boicot publicitario en el que participaron más de 1.000 empresas en julio que le obligó a aumentar sus precauciones; recibió críticas por su manejo de la desinformación y abrió la puerta a los verificadores para actuar sobre editoriales y opiniones; y también tuvo que anunciar un bloqueo de la publicidad política de cara a las elecciones y tras ellas para evitar un uso ilegítimo de ella por parte de cualquier candidato.

La puesta en marcha de esta última decisión ha sido muy polémica por los problemas que generó en anuncios políticos que ya estaban en marcha y otros que no tenían en principio nada que ver con los comicios. Pese a este veto compartido con Google, ambas se han beneficiado de la inversión récord realizada con motivo de las elecciones, que además en el caso de Facebook ha servido para reducir los daños del boicot publicitario.

En el caso de Google, la mayor parte del presupuesto publicitario asignado ha ido a parar a YouTube, con especial protagonismo para el banner principal de la página de inicio. Trump lo ha ido reservando durante al menos 20 jornadas y la empresa ha anunciado que no volverá a comercializarlo por días, una operativa por la que cobraba unos dos millones de dólares.

Beople